LA PRIMERA CAPILLA DEL SITIO ITAGÜÍ Por Dario Franco
La primera capilla que tuvo el sitio de Itaguí estuvo edificada en la “cuchilla” del tablazo y más concretamente en la estancia de campo del alférez real Don José de Saldarriaga.Dice don José: “En la Hacienda que tengo en el sitio del Tablazo y con casa de teja y capilla unida a la misma casa con todas las alhajas de dicha capilla, cinco casullas, cuatro albas, cáliz, vinajeras de plata con su salvilla de lo mismo”. La capilla fue ofrecida a Nuestra Señora del Rosario, con su imagen del rosario y lienzo.José Bruno de Saldarriaga (hijo de don José de Saldarriaga) doto la capilla de los ornamentos de oro, plata y cobre necesarios ´para la celebración de la eucaristía. Dicha capilla data del año de 1743. En su testamento del 14 de junio de 1777 EL Doctor Jose Bruno de Saldariaga, “ordeno que a su señora del rosario que tenia colocada en la Capilla Viceparroquia del Tablazo se le mantuviera con alhajas y ornamentos, para que se diera culto a la soberana reina de los ángeles sin que se pudiera sacar de dicha capilla alhaja alguna.” Muerto José Bruno de Saldarriaga el 27 de Septiembre de 1777, la propiedad la heredaron sus hermanos Doña Rafaela y Don Ignacio y su cuñada doña Bárbara Gaviria, nombro como albaceas al Dr don Francisco Reaza, Dr Don Francisco Antonio Saldarriaga Gaviria y al Alférez don Manuel Jaramillo. Nombró como primeros capellanes de la capellanía a sus sobrinos Doctor Don Francisco Reaza Saldarriaga hijo de su hermana Rafaela y por su fallecimiento a mi sobrino el Doctor Don Francisco Antonio de Saldarriaga Gaviria, hijo de su hermano Sebastián José y por el fallecimiento de este a mi sobrino el maestro don Juan Joseph de Saldarriaga. Esta capilla con el paso del tiempo se arruinó. ULTIMA VOLUNTAD DEL DOCTOR JOSE BRUNO DE SALDARRIAGA. “Y para que no escarezca el concurso de los fieles y al mismo tiempo mirando que tanto pobre que hay en aquellos rededores tengan misa segura en los domingos del año se fundaran mil setenta pesos oro en polvo, en capellanía colativa cuya fundación harán mis albaceas y nombro como primer capellán a mi sobrino Juan Joseph de Saldarriaga”. Pero las 53 misas anuales que don José Bruno requería para que “ las aplicaran por mi anima, las de mis padres y abuelos y demás animas del purgatorio que tuviese yo obligación” . La fundación de una “capellanía colativa” por $1.070 de oro en polvo permitió “que tanto pobre, que hay por aquellos rededores tenga misa segura en los domingos del año.Las misas fueron dichas, según la declaración del Presbítero Francisco José de Toro; primero por el propio Bruno de Saldarriaga, luego por Felipe de Restrepo “y últimamente el Padre Toro” en el año de 1825. |