FELIPE DE RESTREPO GRANDA Por Darío Franco Acosta

Tomando algunos de los apartes de la autobiografía escrita por el Presbítero, Felipe de Restrepo y publicada por la Revista Colombia del 11 de julio de 1917: “Si vuestro Pbro. Felipe está ligado a vuestra historia, también lo está y bien profundamente a la de Envigado. Allí al arrullo de sus fuentes vio la luz el 1° de mayo de 1789, en el hogar formado por don Vicente de Restrepo y doña Rita Granda. El Pbro Felipe en amena autobiografía que recogió felizmente su ilustre nieto, el eximio expresidente de la República, el Doctor Carlos E. Restrepo nos narra con delicadeza e ingenuidad que encantan, los aspectos más sobresalientes de su existencia: En el año de 1808 se casó con Teresa Escobar, preciosa dama de 16 años. En 1814 fue nombrado subdirector de la única fábrica de pólvora existente en Medellín. En 1816 ocupó la provincia de Antioquia el General Warleta, quien tomó posesión en nombre de el Rey Fernando VII, quedando nuestro hombre sin empleo y perseguido por figurar en las listas de los insurgentes, entonces huyó a la Provincia del Cauca. Regresa a Medellín y empieza a negociar con cargas de contrabando, para el tesoro a contra del Rey Español con quien se lucha a muerte. En 1819 se traslada a Santa Fé de Antioquia a “negociar” con “cerdos” y “ropas”. El 21 de julio de 1821 fallece su esposa Teresa, dejándolo acompañado de sus hijos: José Manuel, Joaquín, Pedro Antonio, Baltasar, Obdulia, Juliana y Gabriel, este último de seis meses de edad. Uno de ellos, Pedro Antonio más tarde había de darle a la república un Presidente: El Doctor “Carlos E. Restrepo”. Cuando se encontraba en Anserma Nuevo, fue reclutado por el ejército como médico improvisado. Llega al hospital de Cartago donde es presentado a la tropa, la cual, queda bajo las órdenes de este “facultativo”. Tras varios días de medicaturas le valieron honores, recompensas, atenciones y salvoconducto, ya que con sus recetas de hierbas curaba y sanaba a la tropa. El 20 de diciembre de 1821, amparado con la bendición de su madre y cuatro onzas de oro, toma a pie el camino de Rionegro rumbo a Venezuela en busca de un Obispo que lo consagre Sacerdote. Es ordenado en Barinas Venezuela, y destinado como excusador del Cura de Envigado en Itagüí en 1825, cargo que desempeñó como Cura Párroco hasta el 18 de mayo de 1851, día de su fallecimiento. |