POESIAS Por Rubencho
Luna sorda, pálida, prostituta de la luz. Siempre gravitando y alumbrando sola, ésta tierra escondida como avestruz, y sollozando cuando la paz se inmola.
No es el canto melodioso del ayer, el que escuchas enamorando la noche. Es el grito lastimero que te ve correr, suplicando abrigo y no derroche.
Te persigue el recuerdo de serenata. Pero girando indiferente tu sombra, ve como la verdad se mata y la inspiración, ya ni te nombra.
Vuelve Luna a ésta patria hermosa, ilumina el poder, el amor y la destreza. Reparte igual, la fortuna y cada cosa y eclipsa las armas con fiereza.
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